Un radiovisiógrafo (RVG) es un sistema de obtención de imágenes digital que se utiliza en odontología para obtener radiografías de los dientes y estructuras circundantes, ofreciendo ventajas tanto para el profesional como para el paciente en términos de seguridad, calidad y comodidad. A diferencia de las radiografías convencionales que utilizan películas, el RVG emplea un sensor electrónico que captura la imagen y la muestra en tiempo real en una pantalla, generalmente la de una computadora.
¿Cómo funciona?
-
Captura de imagen:
Se coloca un sensor intraoral en la boca del paciente, cerca del área a examinar, y se le aplica radiación X.
- Conversión a imagen digital:
El sensor detecta la radiación y la convierte en una señal digital que se transmite a una computadora.
- Visualización y manipulación:
La imagen se muestra en la pantalla de la computadora, donde puede ser analizada, ampliada, manipulada, compartida y almacenada.
Ventajas del radiovisiógrafo:
- Menor exposición a la radiación: Debido a la alta sensibilidad del detector, la radiovisiografía reduce significativamente la dosis de radiación que recibe el paciente en comparación con las radiografías tradicionales. Se necesita aproximadamente en un 80% menos, lo que resulta en una mayor seguridad para pacientes y profesionales. Esto es especialmente importante en procedimientos donde se necesitan varias imágenes.
- Imágenes en tiempo real: Minimiza los tiempos de procesado. Las imágenes se capturan y aparecen instantáneamente en una pantalla, lo que permite al odontólogo analizarlas de inmediato.
- Mayor precisión y claridad: Las imágenes digitales obtenidas son de alta resolución, lo que permite al odontólogo observar detalles con mayor precisión, como caries pequeñas, fracturas, abscesos o problemas en las raíces.
- Capacidad de edición: Al ser una imagen digital, puede ser ajustada en términos de brillo, contraste y zoom, lo que facilita una mejor interpretación sin necesidad de repetir la toma de radiografías.
- Almacenamiento y acceso sencillo: Las imágenes obtenidas pueden almacenarse fácilmente en los sistemas de archivos digitales, lo que permite acceder a ellas en futuras consultas o compararlas con imágenes previas. Ofrece la posibilidad de copia sin necesidad de volver a irradiar al paciente. Permite el envío a través de los distintos servicios de mensajería digital, por lo que se agilizan los tiempos de interconsulta profesional.
- Menor impacto ambiental: Al no necesitar productos químicos para revelar las radiografías, la radiovisiografía es más ecológica, higiénica y amigable con el medio ambiente, evitando los desechos tóxicos que generan las técnicas tradicionales.
- Mejora la comunicación: Facilita la explicación al paciente sobre su situación bucodental, ya que se pueden mostrar las imágenes en la pantalla y manipularlas para señalar áreas específicas.